16 octubre, 2009

Una política económica poco ambiciosa

Si hablamos de economía, el tema estrella de la legislatura, parece resultar que el Gobierno no está sabiendo hacer frente a la crisis económica y parece estar perdiendo la oportunidad que estamos teniendo los españoles para reinventarnos. El Plan E puede que haya servido para estimular efímeramente el mercado laboral, pero ¿a qué coste? ¿con qué objetivo? Se ha invertido una gran cantidad de dinero con el objetivo de dar trabajo a gente en paro. Punto. Se han arreglado aceras, se han reasfaltado calles, se han reformado plazas y avenidas, se han mejorado instalaciones deportivas, etc. ¿No hubiese sido más adecuado haber utilizado ese dinero para realizar inversiones para fomentar el desarrollo económico de España? Mucho más productivo hubiese sido conectar mejor los puertos con el sistema ferroviario para convertir las principales ciudades costeras españolas (Barcelona y Valencia, en concreto) en verdaderas puertas de entrada de las mercancías provinientes a Europa desde Asia y colocar a estos dos puertos españoles al mismo nivel que Rotterdam o Hamburgo. También habría sido más provechoso que levantar aceras, para dejarlas después igual, mejorar la conexión entre Sevilla y Cádiz y, a la vez, de éstas con Málaga, para fomentar un triángulo andaluz de desarrollo que constituya el pilar básico de la prosperidad de las tierras del Sur, un polo industrial y comercial (en lugar del turismo de lujo y de las segundas residencias de la costa, que como sector económico complementario no está de más, pero tenerlo como actividad económica básica no es lo más deseable para una economía que anhela ser robusta y poderosa). Otro tercer proyecto interesante hubiese sido mejorar y ampliar el muy deficitario servicio de cercanías en las grandes ciudades españolas y crear redes de transporte público bien integradas y de calidad. Y si el Gobierno estima que es más adecuado generar empleo mejorando la calidad de vida de las ciudades en lugar de fomentar el tejido productivo de la nación, puede que lo mejor sea focalizar toda la inversión en los barrios degradados, arreglando las calles y plazas, rehabilitando los edificios y mejorando los servicios públicos y la conexión con el resto de la ciudad (tal y como está haciendo la Generalitat de Catalunya mediante la Ley de Barrios). Pero no, ni conexión de los puertos con el sistema ferroviario, ni promover nuevos polos de desarrollo (en lugar de fomentar a Madrid como el único gran centro dinamizador), ni mejorar el transporte público, ni arreglar los barrios degradados.

Si nos fijamos en la reforma fiscal, tampoco parece que el Gobierno haya tomado las medidas idóneas, pues aumentando el IVA y no tocando la tributación de las SICAV (pagan el 1%) o del IRPF de las personas con más ingresos se hace que todos los ciudadanos paguemos por igual el coste de la crisis, es decir, que los más perjudicados serán los trabajadores con sueldos más bajos, los jubilados con pensiones más discretas o los parados. Pues subir el IVA del 16% al 18% no afecta lo mismo a un trabajador con una renta de 700 € mensuales que a otro con unos ingresos mensuales de 3.000 €. De todas formas, las reformas fiscales son muy complicadas, pues subiendo los tipos impositivos de las rentas más elevadas y de las empresas se puede provocar una retirada de capitales del país y una fuga de gente acomodada que haga reducir la recaudación total, con lo cual, el objetivo quedaría sin ser cumplido, mientras que subiendo los impuestos sobre el consumo acaban saliendo perjudicadas las clases medias y humildes pero se consigue aumentar los ingresos del Estado, que constituye el objeto de la reforma.

Como contrapunto a toda la crítica económica del Gobierno Zapatero, cabe destacar su apuesta por no recortar los (escasos) derechos laborales y la (precaria) protección social de los españoles. Desgraciadamente, no creo que sea suficiente y, volviendo al tema de la oportunidad perdida en cuanto a los proyectos de reactivación económica, cierto es que no sólo nos pasa a los españoles, sino que sucede en casi todos los países, sin embargo, no es una excusa para que el Gobierno Zapatero no obre con más visión de futuro y ambición. Le quedan 3 años para cambiar de política o para demostrar que los que le criticamos estamos equivocados.

12 septiembre, 2009

Un Estado dinámico y flexible

Como ya comenzaba a indicar en el artículo anterior, La Constitución de 1978, un proyecto exitoso pero caduco, puede que España necesite dotarse de un nuevo marco político-legal para reforzar la convivencia y dinamizar la vida política, que en la actualidad vive con varios asuntos enquistados sobre los que siempre se acaba volviendo en lugar de remar todos juntos para realizar grandes proyectos que hagan de esta tierra un mejor lugar en el que vivir.

Este nuevo marco político-legal debería basarse en un nuevo modelo de Estado, un Estado dinámico y flexible, en el que todos los proyectos no violentos puedan realizarse, evitando de esta forma la frustración de los distintos segmentos sociales y el empantanamiento de la vida política. Aquí entran temas tabú como los referéndumes de autodeterminación, los referéndumes sobre la monarquía y la república o inclusive un proyecto de unificación ibérica o europea.

Quizás un buen modelo de Estado punto de partida sea una monarquía federal, donde las comunidades autónomas pasen a ser substituidas por las naciones, en las que se basan los diferentes estados federados, que, en su unión voluntaria, forman el Reino de España. La regla de oro para este nuevo modelo sería que todos los estados federados tendrían que tener las mismas competencias y las mismas fuentes de financiación y que ningún estado federado podría ampliar o reducir sus competencias independientemente del resto, pues deberá de mantener la igualdad de dependencia/independencia de cada Estado federado respecto al Estado federal para evitar las desigualdades y los conflictos que hemos sufrido en España durante las últimas décadas. Sin embargo, ha de existir el derecho de que cada Estado federado pueda convocar un referéndum de autodeterminación y, en caso de que su población se manifieste claramente a favor de dicha independencia, el Estado en cuestión abandone España y pase a formar un Estado independiente. Debería ser imprescindible también el compromiso de honor por la parte española de que ésta no le bloqueará el ingreso a ninguna organización internacional en la que España forma parte y que, por causa del proceso de independencia, el estado independizado se haya visto excluido.

Atendiendo a las diferentes realidades históricas, geográficas, sociales y económicas, las comunidades autónomas de Andalucía, Aragón, Asturias, Baleares, Canarias, Cataluña, Extremadura, Galicia, Murcia, Navarra, País Valenciano y País Vasco podrían estar en condiciones de pasar a ser Estados federados y naciones constituyentes de la España federal mientras Ceuta y Melilla seguirían siendo ciudades autónomas. Por otro lado, las demás comunidades autónomas podrían sufrir alguna modificación para crear una entidad con más carácter nacional, tales modificaciones erradicarían tanto en la unión de autonomias (como la madrileña con la castellano-manchega) como en la división de las mismas (como la posible disolución de Castilla y León para dar paso a los hipotéticos Estados federados de Castilla y de León). El mapa de la España resultante podría ser similar al siguiente:



Posteriormente al cambio del modelo de Estado, sería deseable mantener vivo el dinamismo y la flexibilidad para permitir a España y a los españoles ir reinventándonos a lo largo del tiempo para actualizar nuestro compromiso y nuestro proyecto común, recobrando la ilusión y la fuerza para hacer de esta tierra un gran lugar, lleno de progreso, libertad y bienestar. Dejando abiertas las puertas a Portugal, que podría integrarse como un Estado federal más dentro de España, dejando también la posibilidad de abolir la monarquía e instaurar la república o de que varios Estados federados consulten a su pueblo la conveniencia de unirse con otro Estado federado (por ejemplo, unir León y Castilla, Cantabria y Castilla, Baleares y Cataluña, Navarra y País Vasco, Ceuta y Melilla...). Enterrando para siempre la España que se impone por la fuerza para dar paso a la España que vence y convence. Porque el proyecto de España tiene una gran historia, pero también tiene un futuro glorioso si acepta las diferencias existentes entre los pueblos de España y las considera una riqueza y no un laste, y si considera a los diferentes pueblos de España como iguales y mayores de edad y no como niños a los que ha de tutelar y mandar sin derecho a réplica. Una España flexible, adulta, realista y con proyecto. Esa es la España que queremos los que nos sentimos, aunque sea mínimamente, españoles, y la España que también desean aquellos que anhelan la independencia de su pueblo, porque les permitirá intentar realizar su proyecto político de una forma ordenada, libre y civilizada. Como los adultos que somos.

La Constitución de 1978, un proyecto exitoso pero caduco

La Constitución Española de 1978 fue un gran pacto creado por la inmensa mayoría del pueblo español. Redactada primero por grandes líderes políticos con muy diferentes ideologías (desde Manuel Fraga, exministro de Franco, hasta Santiago Carrillo, líder comunista exiliado) y refrendada posteriormente con un gran apoyo popular, permitió pasar de la dictadura franquista a la democracia de una forma bastante ordenada y pacífica. Ese fue su gran objetivo, y fue un objetivo cumplido. Sin embargo, el hecho que haya sido un proyecto exitoso no implica que deba sacralizarse y mantenerse eternamente.

Treinta años después y con un sistema democrático asentado de una forma bastante similar al del resto de los estados de Occidente (cosa que no quiere decir que tengamos la democracia perfecta y que todo nuestro sistema sea plenamente democrático), nos encontramos con unos problemas de diferente índole que perjudican de una forma importante al país. Ya no se teme un involucionismo totalitario que reinstaure el franquismo en España. Ya no se teme el inicio de una nueva Guerra Civil. Ya no se mira con envidia y complejos al otro lado de los Pirineos. Los problemas a los que se enfrentaba la España post-franquista no son los mismos a los que se enfrenta el país en los albores del siglo XXI y es en parte gracias a la Constitución de 1978, que estableció un marco político y legal que ha permitido a España vivir en democracia, desarrollarse económica y socialmente e integrarse en la Unión Europea y en el mundo occidental.

Ahora, solucionados los problemas de atraso económico y social respecto a nuestros vecinos, uno de los principales temas conflictivo es el territorial, lo que es una constante a lo largo de toda la historia de España. Y en esto la Constitución ha quedado anticuada y es más un problema que una solución, ya que concibe un modelo territorial similar al federal pero sin llamarlo de esa forma para contentar tanto a los sectores más autonomistas como a los sectores cercanos a la órbita falangista. En base a esta indefinición y al reconocimiento de diferentes formas de autonomía para las diferentes regiones, se ha configurado un mapa territorial que conlleva una gran problemática ya que no contenta a nadie y su ambigüedad permite lecturas muy diferentes que abarcan des de la consideración de España como un “estado plurinacional” hasta la lectura de que el nombrar a una comunidad autónoma como nación en su Estatuto es motivo de inconstitucionalidad o de que las políticas de protección de las lenguas que no sean el castellano (como la inmersión lingüística en Catalunya) también es algo inconstitucional.

Además de la ambigüedad de nuestra Carta Magna, hay que remarcar la desigualdad de trato que establece entre las diferentes autonomías, dado que lejos de consagrar la igualdad de todos los españoles, postura defendida los sectores más inmovilistas y españolistas de nuestra sociedad, a País Vasco y a Navarra se les concede un régimen foral que no se permite a ninguna otra comunidad autónoma española, reconociendo de esta manera unos derechos históricos y una independencia económica para sus gobiernos autonómicos inexistente en el resto de España. Este hecho añade al complicado tema territorial los siempre conflictivos agravios comparativos, pues que Navarra y País Vasco (dos de las regiones más desarrolladas económicamente) tengan un sistema fiscal a parte hace que el peso de las políticas de nivelación autonómicas pasen a ser pagadas casi en exclusiva por Catalunya, Baleares, Valencia y Madrid, lo que es motivo de asfixia, mientras que las comunidades forales, tanto o mas ricas que las citadas anteriormente, disfrutan de sus excedentes.

De aquí que se presente la necesidad de reforma o de redacción de una nueva Constitución para España.

28 julio, 2009

Sobre la catalanofobia...

Interesante artículo de opinión de Joan B. Culla i Clarà en El País: "La ingrata conducta del pueblo catalán..."

11 julio, 2009

Necesidad de refundación

Los partidos de la izquierda moderada siguen en caída libre y cada vez controlan menos instituciones y obtienen menos votos en las elecciones, ya sean europeas, estatales, regionales o municipales. Son muchos los problemas que los partidos de la órbita socialdemócrata llevan arrastrando desde hace años: falta de líderes políticos carismáticos, luchas fratricidas por el control de las organizaciones, carencia de ideas y proyectos ilusionantes y de futuro, intentos fallidos de modernización de los partidos políticos, etc. La socialdemocracia no ha sabido adaptarse a las necesidades de las sociedades modernas y tampoco ha sabido entenderlas para articular un proyecto político ganador.

Tras la caída del Muro de Berlín, el mundo cambió y el neoliberalismo iniciado en el mundo anglosajón durante los años 70 se vio sin enemigos y se apoderó del mundo. Los complejos de la socialdemocracia provocaron una modernización mal entendida, ya que creyeron que adaptarse al nuevo mundo era claudicar ante la ideología neoliberal. Aquí fue cuando nacieron las terceras vías y de aquí viene el nuevo laborismo de Tony Blair, uno de los últimos lideres de la antigua izquierda europea. Tras una efímera ola rosa en la que la izquierda gobernó Gran Bretaña, Alemania y Francia, entre otros estados, volvió el tsunami azul, más fuerte que nunca. El resurgir de antes de la muerte que vivió la socialdemocracia europea se acabó.

Europeas 2009: humillación

En las elecciones al Parlamento Europeo del pasado mes de junio, el descalabro socialista fue histórico al conseguir tan sólo 184 diputados de 736 (el 25%) y unos porcentajes de voto irrisorios:
  • 12.1% en Países Bajos
  • 15.3% en Gran Bretaña
  • 16.5% en Francia
  • 17.4% en Hungría
  • 17.5% en Finlandia
  • 20.8% en Alemania
  • 20.9% en Dinamarca
  • 23.7% en Austria
  • 24.4% en Suecia


Tan sólo en un pequeño número de estados las opciones socialistas mantuvieron unos resultados algo aceptables. Es el caso de España (38.5%) y Grecia (36.7%), aunque ha de recordarse que son dos los únicos feudos tradicionales de la izquierda que han resistido algo la potente envestida de la derecha que ha vencido contundentemente incluso en Portugal (40.1% para la derecha contra el 26.5% del Partido Socialista).

Por si todo esto no fuese suficiente, en el Parlamento Europeo, el grupo anteriormente llamado Grupo Socialista ha pasado a llamarse Grupo de la Alianza Progresista de los Socialistas y Demócratas en el Parlamento Europeo con el objetivo de integrar también a los elegidos por el Partido Democrático de Italia (la organización centrista anti-Berlusconi creada vía fusión de la izquierda excomunista con la antigua democracia cristiana de izquierdas).

También ha de sumarse la caída de posiciones de las candidaturas socialdemócratas, pues han quedado terceros en los Países Bajos detrás de los cristianodemócratas (20%) y de los ultraderechistas anti-islam (17%) y empatando a 3 escaños con los liberales conservadores (11.4%), los liberales de izquierda (11.3%) y los ecologistas (8.9%). En Francia han quedado segundos (16.5%) pero seguidos muy de cerca de los ecologistas (16.3%), que han superado al PS en la región Île-de-France (la región parisina) por un ámplio margen. En Gran Bretaña los laboristas han sido superados por los conservadores en unos 12 puntos y por los ultraderechistas antieuropeos del UKIP por unas décimas. Estas situaciones se han repetido en más estados.


Las encuestas: malos augurios

Dejando ya de un lado los resultados de las pasadas elecciones europeas, si nos fijamos en las encuestas publicadas hasta la fecha vemos que la situación del centro-izquierda sigue siendo pésima. Ayer se publicó un estudio de opinión en Holanda que pronosticaba que el socialdemócrata PvdA obtendría sólo 17 diputados de 150 (el 11.3%, actualmente tiene 33 diputados y nunca ha tenido menos de 23), menos que los liberales de izquierdas (con 19, el 12.7%), los democristianos (con 30, el 20%) y los extremistas anti-islamn que siguen siendo los que cuentan con más apoyo para las elecciones generales holandesas (con 31 escaños, el 20.7%). En Alemania, las últimas encuestas [1][2] también anuncian un difícil futuro para el Partido Socialdemócrata, ya que conseguiría sólo el 21-23% de los votos frente al 34% que obtuvieron en 2005 y serían también los peores resultados en muchisimas décadas (actualmente, el mínimo histórico del SPD post-Hitler es del 28.8% en 1953).


Cambio de rumbo

Ante esta situación insostenible, los partidos socialdemócratas necesitan actuar de una forma contundente para evitar el colapso total de la izquierda moderada en Europa. Necesitan líderes, ideas y renovación y no es lo que están haciendo. En Francia el Partido Socialista lleva años refundándose y renovándose sin llegar a ningún resultado satisfactorio, pues cuando al fin habían conseguido una cabeza de cartel con posibilidades (Ségolène Royal) el aparato del partido le hizo la vida imposible y la condenó a la derrota. Posteriormente, en lugar de dejarla como líder del partido y de la oposición preparando un nuevo asalto al Elíseo, Martine Aubry ganó el poder en unas ajustadísimas primarias que le atorgaron el 50.02% de los votos frente el 49.98% de Royal.

Europa necesita un Partido Socialista Europeo que coordine a los partidos socialdemócratas de escala estatal, con un líder fuerte y con un proyecto en común de centro-izquierda y federalista. Sin un partido socialista profundamente federalista y socialdemócrata la izquierda moderada europea no va a levantar cabeza, y sin una izquierda moderada que esté preparada para ganar unas elecciones, la derecha que nos gobierna desde hace ya demasiados años continuará haciendo y deshaciendo a su voluntad por toda Europa, haciéndonos perder todas las conquistas y todo el bienestar conseguido por nuestros padres y abuelos durante todo el siglo XX. Europa necesita un Partido Socialista Europeo de verdad. Pero hasta que llegue ese momento, la derecha seguirá ganando, la socialdemocracia seguirá hundiéndose espectacularmente y los votantes críticos de centro-izquierda preferiremos seguir votando a los partidos verdes que sabemos que no van a claudicar ante el tsunami azul.

09 junio, 2009

I'm blue

Dedicatoria para todos aquellos que, ya sea votando a la derecha o que siendo de izquierdas no habeis ido a votar, habeis conseguido aquello que queríais: que tengamos para esta legislatura (2009-2014) el Parlamento Europeo más de derechas de la historia, que se dice pronto.

Yo listen up: here's a story

About a little guy

That lives in a blue world

And all day and all night and everything he sees is

Just blue like him inside and outside

Blue his house with a blue little window

And a blue Corvette and everything is blue for him

And himself and everybody around'

Cause he aint got nobody to listen: ...

I'm blue (da ba dee...)

I'm blue (da ba dee...)

I have a blue house with a blue window

Blue is the color of all that I wear

Blue are the streets and all the trees are too

I have a girlfriend and she is so blue

Blue are the people here that walk around

Blue like my Corvette it's standing outside

Blue are the words I say and what I think

Blue are the feeling that live inside me

I'm blue (da ba dee...)

I'm blue (da ba dee...)

I have a blue house with a blue window

Blue is the color of all that I wear

Blue are the streets and all the trees are too

I have a girlfriend and she is so blue

Blue are the people here that walk around

Blue like my Corvette it's standing outside

Blue are the words I say and what I think

Blue are the feeling that live inside me

I'm blue (da ba dee...)

I'm blue (da ba dee...)

01 junio, 2009

Derechil

24 mayo, 2009

Europa seguirá siendo (muy) azul

En total, se espera que unos 290-295 diputados de izquierdas sean elegidos frente a unos 440-445 diputados de derechas.


En azul, los estados donde la derecha tendría más votos que la izquierda,
en rojo los estados en los que las candidaturas de izquierda ganarían a las conservadoras.

La izquierda sigue hundida

En este gráfico se muestra la previsión de voto de todas las candidaturas de izquierdas [partidos miembros del PSE, Los Verdes, La Izquierda y la Alianza Libre Europea]. Tan solo en Malta (57%), Grecia (56%), Portugal (56%) y la República Checa (56%) superan el 50% y el 40% solo es superado en España, Alemania, Francia, Suecia y Finlandia. Por la parte baja, las candidaturas izquierdistas no llegan a un tercio del total en Gran Bretaña, Rumania, Bélgica, Hungría, Irlanda, Eslovenia, Bulgaria, Estonia, Lituania y Polonia, esta última con una previsión del 12% para la izquierda frente el 88% de la derecha.

La crisis no pasa factura a la derecha

Sin embargo, la derecha [PPE, ALDE, UEN-CE, IND/DEM y ultraderechistas] sigue volando alto pese a que los dogmas neoliberales y neoconservadores que tanto han calado en las formaciones derechistas europeas están totalmente cuestionados. Las candidaturas de la derecha superan el 50% de la previsión de voto en todos los estados europeos salvo en la República Checa, Portugal, Grecia, Suecia, Malta, Alemania, Francia, España y Chipre. Es muy destacable el hecho de que en 8 estados superará posiblemente el 70% de los votos, será en Polonia (88%), Lituania (86%), Estonia (80%), Bulgaria (78.5%), Eslovenia (75%), Irlanda (74%), Hungría (73%) y Bélgica (71%).

Estos datos respaldarían la gestión de políticos como Angela Merkel, Nicolas Sarkozy o Silvio Berlusconi.

Datos de Predict09.eu

20 mayo, 2009

Gran campaña socialista

Pese a que en las elecciones al Parlamento Europeo no votaré al Partido Socialista porque votaré a La Izquierda, su campaña electoral es mucho más llamativa e interesante. De hecho, son los mejores carteles y anuncios que recuerdo.

  • En Catalunya se recuerda a los líderes neoconservadores: Los socialistas catalanes han decidido centrar su acción en contraponer su proyecto de Europa al proyecto conservador poniendo las caras de cinco de los grandes líderes de la derecha de los últimos años: los archiconocidos José María Aznar, Silvio Berlusconi y George Bush, el ex-presidendte francés Jacques Chirac y el ultraconservador Lech Kaczynski (quien prohibió a los Teletubbies por "amariconar" a los polacos, hizo leyes para que los profesores promocionasen la homofobia en las escuelas polacas y realizó una caza de brujas contra los excomunistas). Todo esto bajo la gran frase de Ells també volen canviar el món (ellos también quieren cambiar el mundo).
  • Los socialistas españoles retratan las ideas clave de la derecha: Por otro lado, el PSOE ha preferido centrarse en las ideas mayoritarias de la derecha europea: privatización de los servicios públicos, desproteger a los trabajadores en aras de la competitividad y del crecimiento económico, atacar a inmigrantes y homosexuales, negar el cambio climático, mantener el poder de la Iglesia y promocionarlo... Además de denunciar todos estos pensamientos, es muy interesante ver como no se expresan únicamente en español, sino que estos planteamientos son dichos también en inglés, francés, italiano y otras lenguas europeas, lo cual transmite que no son unas elecciones estatales, sino que son elecciones europeas. Esta idea también la refuerzan los socialistas catalanes haciendo campaña en contra de los líderes internacionales, no catalanes o españoles [aunque bajo mi punto de vista sobra Bush, porque hablamos de unas elecciones europeas, no internacionales].

Creo que es una campaña excelente porque saca a relucir lo que es la derecha realmente: lo que ha hecho, lo que hace y lo que quiere hacer así como que es lo que piensan sus votantes de toda la vida. Además, pienso que el hecho de que sea tan provocadora y directa puede animar a muchos votantes que iban a abstenerse a participar en unas elecciones en las que se preveia hace poco una participación inferior al 40% (en las elecciones generales fue del 73.85%) además puede representar un punto de inflexión que marque el inicio de unas grandes campañas electorales centradas en Europa y no en los Estados, como se hacía hasta ahora.

Sin embargo, los conservadores siguen como siempre: una campaña que además de no dar ninguna propuesta ni idea de lo que quieren hacer, se centran en describir una realidad negativa de la situación económica española. No se puede esperar otra cosa de ellos, pero no gusta que ante unas elecciones europeas hablen sólo de lo mucho que afecta la crisis a España [ni un dato de lo que pasa al otro lado de los Pirineos] y que, además, no digan como solucionarían la situación:

  1. ¿Quieren bajar los impuestos? ¿cuáles? ¿a quién beneficiaría la medida?
  2. ¿Quieren reducir el gasto público? ¿de qué partidas? ¿a quién perjudicaría?
  3. ¿Con sus soluciones, después de la crisis, en qué situación se encontrarían los trabajadores y las PYMES y cómo estarían las clases adineradas y las grandes empresas?
  4. Cuando la actividad económica remonte ¿habría más igualdad o las diferencias serían más abultadas? ¿los estudiantes lo tendrían más fácil o más difícil para poder estudiar sin asfixiar económicamente a su familia? ¿qué calidad de vida podrían tener los parados? ¿y los jubilados?

17 mayo, 2009

¿Por qué Iniciativa?

1. Europa necesita un giro hacia la izquierda
Durante la última década hemos sufrido una Europa gobernada por las fuerzas conservadoras que han continuado con el proceso desregularizador y neoliberal iniciado con la Premier Margaret Thatcher al que le han añadido la revolución neoconservadora proviniente de la América profunda y que bebe del miedo y la ignorancia. Políticos como Silvio Berlusconi, Lech Kaczynski o José María Aznar han realizado unas políticas perjudiciales para el bienestar económico y social de sus respectivos países:
1-favorecer la creación de burbujas especulativas con bienes de primera necesidad en las que se ha basado todo un crecimiento económico fictício que, además, ha hipotecado el futuro de toda una generación (caso de la vivienda),
2-no subir los salarios mínimos pese a subir el coste de vida,
3-favorecer a la privatización los servicios públicos (como la sanidad y la educación) y
4-utilizar el miedo y la ignorancia para mantener el poder, tapar las consecuencias económicas y sociales del neoliberalismo y dar argumentos para reforzar un neoconservadurismo que pretende acabar con todas las conquistas sociales y morales de toda la segunda mitad del siglo XX en Europa (terrorismo, inmigración, ciencia, reformas sociales e institucionales).
Por todos estos motivos, descarto cualquier posibilidad de votar a ningún partido miembro o afín al Partido Popular Europeo, la Unión por la Europa de las Naciones o Independencia y Democracia (en clave española: ni el Partido Popular ni a Coalición por Europa).

2. Los grandes partidos de la izquierda europea llevan mucho tiempo perdidos
Los partidos tradicionales de izquierdas se encuentran desde hace años en una situación de falta de liderazgo, ideas y proyectos. Han basado muchas de sus actuaciones en combatir al neoconservadurismo pero han cedido claramente en los temas económicos e institucionales, siendo cómplices por tanto de la situación actual de Europa. Son partidos que, generalmente, se han dejado acomplejar por la derecha y no han sabido desarrollar adecuadamente su papel de contrapeso. Han perdido el norte y aún no lo han encontrado, pese a estar empezando a buscarlo. El resultado de todo esto es la debacle del Partido Socialdemócrata Alemán, la catástrofe permanente del Partido Socialista Francés, el fracaso colosal del Partido Demócrata italiano, el hundimiento de los Socialdemócratas holandeses o el desgaste del Partido Socialdemócrata Austríaco. Si a todo esto sumamos que el Partido Socialista Europeo ha sido incapaz de designar a un candidato para la Presidencia de la Comisión Europea porque los líderes socialistas que se encuentran en los gobiernos estatales prefieren la reelección del conservador Durao Barroso y que en diversas votaciones importantes en el Parlamento Europeo los socialistas de algunos de los estados en los que gobiernan se han separado del Grupo Socialista y se han alineado con las formaciones conservadoras [por ejemplo, en la normativa de retorno de inmigrantes o en la ley de las 65 horas semanales] llego a la conclusión de que, en esta convocatoria, los partidos miembros del Partido Socialista Europeo no se han ganado mi confianza de cara a la próxima legislatura (en clave española: Partido Socialista Obrero Español/Partit dels Socialistes de Catalunya).

3. En conclusión: ya sólo quedan los partidos de la izquierda alternativa
Una vez descartadas todas las candidaturas de los partidos de la derecha y de los partidos considerados como socialdemócratas, tan sólo quedan las candidaturas postcomunistas y ecologistas, así como las extraparlamentarias. Las candidaturas de la izquierda alternativa extraparlamentaria quedan descartadas para mí puesto que suelen lanzar propuestas radicales mal enfocadas y exageradas que están basadas en ideas que ya se han realizado y han fracasado y que lo único que hacen es dividir a la izquierda alternativa y alentar la "cruzada" de la derecha. Además, votar a estos pequeños partidos políticos supone votar a una candidatura sabiendo que tu voto no va a servir para elegir a ningún eurodiputado, con lo cual otros partidos de la izquierda alternativa dejan de ganar un voto, lo que pone en peligro su representación parlamentaria y fomenta un bipartidismo liderado por los conservadores (la izquierda alternativa parlamentaria pierde peso y los socialdemócratas pierden aliados que presionan por la izquierda).


4. ¿Ecologistas o post-comunistas?
Ambos, pues en el Estado español, Iniciativa per Catalunya Verds se presenta la coalición La Izquierda junto a Izquerda Unida e Izquierda Republicana. Llego a la conclusión de que mi voto en junio irá para La Izquierda.


Y ahora añadamos los factores de la política nacional...
Una vez he reflexionado sobre los pros y los contras de las diversas candidaturas en clave ideológica y europea, no está de más valorar también cómo anda la política local [en este caso, la actualidad española y catalana]:

  • La opción del Partido Popular sigue estando desestimada porque, además de todo lo que han hecho los partidos conservadores en el resto de Europa, el PP ha destacado por su oposición ruda y destructiva iniciada en cuanto perdió el poder, por haberse opuesto o dificultado todos los avances sociales conseguidos en la España de Zapatero (matrimonio homosexual, ley de dependencia, ley de la memoria histórica, ley contra la violencia de género, etc.) así como por fomentar la catalanofobia y enfrentar territorios con fines electorales. A todo esto se le ha de añadir la trama de corrupción que está involucrando a altos cargos del partido (el presidente del País Valencià, miembros del gobierno valenciano y madrileño, alcaldes, diputados...) y el hecho de que su número uno vuelve a ser Mayor Oreja, alguien quien declinó condenar el franquismo porque muchas familias vivian plácidamente y que se enorgullece de que su bisabuelo prohibiese hablar vasco en su casa.
  • La opción del Partido Socialista Obrero Español sigue sin convencer por la linea política poco adecuada que el partido ha tomado desde finales de la anterior legislatura, cediendo ante el Partido Popular. Tampoco las medidas anticrisis adoptadas por el gobierno me parecen adecuadas y, pese a ser un partido que siempre ha dicho estar por el cambio de modelo económico, ha estado 5 años en el poder y aún no ha tomado partido en este asunto con claridad. Para acabar, existe el agravio de que Zapatero ha prometido varias cosas a los catalanes (y al resto de los españoles) y no las ha cumplido, como que apoyará el Estatut que venga del Parlament [lo recortó y además mató políticamente a su impulsor] o la financiación autonómica [tema sobre el que aún no hay ningún acuerdo, pese a que según el Estatut, que es ley, tenía que estar firmada para el verano pasado] . Pese a todo esto, tengo mucho aprecio y simpatía hacia López Aguilar (número uno de la lista socialista) ya que ha sido uno de los hombres del Primer Gobierno Zapatero, aquel que aún no temía a la derecha y que legalizó el matrimonio gay, retiró las tropas de Irak y no se dejaba impresionar por los Estados Unidos.
  • La opción de Convergència i Unió también se enturbia des de un principio por dos motivos: (1) los diputados de Convergència se integrarían en el grupo liberal (aceptable) pero los diputados de Unió formarían parte del grupo popular (al lado de los de Rajoy y Berlusconi) (2) CiU acude a esta convocatoria, de nuevo, con el PNV, partido que hasta las elecciones vascas ha sido el principal aliado de Zapatero y ha evitado que prosperasen las iniciativas de los grupos catalanes en el Congreso de los Diputados contra el gobierno con motivo del incumplimiento de pactos y promesas con los catalanes, todo a cambio de más ventajas para los vascos y el incumplimiento de lo ya pactado y sin consecuencias para los catalanes. Encima, ha de tenerse en cuenta que las políticas propuestas por CiU se acercan a los postulados neoliberales, aunque la radicalidad del PP lo esconda habitualmente.
  • Unión Progreso y Democracia tampoco me parece una opción interesante porque parece ser una formación que sólo tiene un punto en su programa: la lucha contra el terrorismo y la lucha contra los nacionalistas no españoles. No creo que un partido con este ideario sea útil y lo único a lo que parece que contribuye es a augmentar el ego de su presidenta, Rosa Diez, y a luchar con el PP por ganarse el favor de la derecha española más postfranquista y pelearse con el PSOE por el voto de los yuppies que se creen de izquierdas cuando aún no han descubierto que son de derechas. Es un extraño proyecto que tiene un ideario medio escondido y del que no se sabe a que grupo parlamentario irían a parar sus diputados electos, cosa que no me inspira nada de confianza.
  • Esquerra Republicana de Catalunya (formando parte de Europa de los Pueblos-Los Verdes junto a partidos como Aralar o el BNG) puede ser una candidatura interesante, pero considero que basan demasiado sus proyecto para Europa en conseguir el derecho de autodeterminación de Catalunya y que en el Parlamento Europeo se pueda hablar en catalán. Son dos cosas no demasiado importantes para mí en unas elecciones europeas porque no son los únicos que defienden el catalán en Bruselas (Iniciativa también defiende que se pueda hablar en catalán en la cámara comunitaria) y porque la autodeterminación no se consigue en Europa, sino en Madrid: el escollo es la Constitución Española y no nada que venga de Bruselas, por tanto se ha de pelear en el Congreso de los Diputados y no en el Parlamento Europeo.
  • Izquierda Unida podría ser un partido interesante pero que actualmente no lo es por vivir desde hace tiempo un largo periodo de inestabilidad y luchas internas entre dos sectores con líneas ideológicas bastante diferentes: uno más ecosocialista, moderno, del siglo XXI y federalista (tipo Iniciativa a la española) y otro postcomunista, demasiado encallado en el pasado y con tics centralistas, que en la actualidad dirige la formación.
  • Iniciativa per Catalunya Verds es una buena opción porque parece ser en este momento una garantía de que un voto de izquierdas va a estar defendido por un diputado de izquierdas que no va a tener ningún inconveniente en apoyar a los demás partidos progresistas cuando realicen políticas de izquierdas y de progreso (como pasa en Catalunya y como pasaba en la mayor parte de la primera legislatura de Zapatero) pero que cuando la derecha los amedranta sabe cuando acabar con su apoyo y empezar a presionarlos para que vuelvan a las políticas de izquierdas. Además, Raül Romeva (el numero uno de Iniciativa) ya ha sido eurodiputado durante la pasada legislatura y ha demostrado ser un político trabajador, coherente y que se centra en asuntos como la igualdad de todos los ciudadanos (igualdad de la mujer, lucha contra la homofobia...), las políticas sostenibles o en la lucha por un mundo más justo e igualitario, más humano [hay que destacar que Raül Romeva ha sido el 7 eurodiputado con más trabajo hecho y el diputado español más activo en el Parlamento Europeo].

Crisi de dretes, solucions d'esquerres

Hoy retomo la actividad en el blog colgando el video de campaña de Iniciativa per Catalunya Verds, formación por la cual votaré en las próximas elecciones europeas.

05 mayo, 2009

A la porra?

Ara ja fa uns dies que he obert un parèntesis de reflexió sobre diversos temes, entre els quals es troba l'existència d'aquest bloc. Avui encara hi continuo pensant, però com que cada cop em plantejo més el perquè de moltes coses he decidit posar, oficialment, aquest bloc en quarantena. No sé si el tancaré, si canviaré el format o si, simplement, tornaré a escriure com he fet fins ara. L’únic que sé és que probablement deixi tot això abandonat durant una temporada.

Dubto bastant que hi hagi algú que es passi per aquí habitualment buscant llegir alguna reflexió, algun comentari, alguna recomanació d’algun article de premsa. Si aquest algú existeix, m’agradaria agrair-li el seu interès i disculpar-me per no ficar res nou, ah! i per suposat voldria animar-lo a votar a les properes eleccions al Parlament Europeu, preferiblement a un partit d’esquerres. Jo votaré segurament a Iniciativa per Catalunya Verds (que es presenta a la coalició de La Izquierda), però fins fa poc he estat dubtant entre aquesta candidatura, Esquerra Republicana de Catalunya o, fins i tot, al Partit Socialista (entre d’altres coses, pel seu cap de llista: en Juan Fernando López Aguilar, el ministre que va legalitzar, entre d’altres coses, el matrimoni homosexual a Espanya). Hem de votar tots, tot i que ja sapiguem que guanyarà la dreta, com sempre. Però hem de votar. L’esperança és l’últim que es perd.

Fins aviat...